Cuando uno va trabajar los mercados con apalancamiento; futuros, derivados o forex.
Es muy fácil crearse expectativas poco reales o casi inalcanzables.
Calculadora en mano, empezamos a estudiar las fluctuaciones del mercado, y como podemos ponernos largos y cortos, queremos coger toda la amplitud del movimiento, esto nos da unas posibilidades inimaginables, es cuando empiezan las elucubraciones:
Si este mercado en un día se mueve X puntos, es muy fácil pillar unos cuantos, a tantos euros el punto, nos da una cifra alucinante de beneficio al día, porcentuálmente es un rendimiento brutal. La cabeza no para de dar vueltas a cifras impensables hasta ese momento. Luego tenemos un momento de humildad, y nos decimos; bueno me conformo con menos, si me saco esta cantidad cada día es mucho.
La tercera fase es montar una tabla de interés compuesto. Nos planteamos, si saco este % al día y lo voy reinvirtiendo, al cabo de poco tiempo según la tabla soy millonario.
Toda esta bola de altas rentabilidades, de cifras astronómicas y de ser millonarios en tiempo record, causa una “borrachera” que nos desvirtualiza por completo la realidad del trading. Si nos la creemos, probablemente sea causa de fracaso como trader.
PSI